jueves, 13 de enero de 2011

EMPIEZA LA RECONQUISTA.
Bueno, bueno. Todo eso de la conquista y del agua está muy bien, siempre se agradecen películas con mensaje, que le hagan a uno mirarse en el espejo y hacerse mala conciencia por lo delitos propios y por los que cometieron toda la larga cadena de antepasados pertenecientes a las familias indoeuropeas de aquellos años, pero uno al final se olvida de todo eso y acaba reincidiendo, si la misma película habla un poco de eso, de que por el camino se pierde lo importante y el grumo siempre permanece, y lo que recordaré el mes que viene, el año próximo, cuando haga memoria de su filmografía y las ordene del uno al diez, será el papelón de Karra Elejalde como Cristobal Colón y el guiño pérfido de Iciar Bollain a todos estos que miran en las listas del INEM para asignar los papeles. Un acierto de casting, como dicen ahora. Igualito que John Travolta, Toni Leblanc o Richard Farnsworth, todo está ya inventado, hay que reconocer que el hombre (cuánto mejor que el Duque o que, vaya por dios, Rodolfo Sancho) hace uno de los papeles del año.

miércoles, 12 de enero de 2011

CINCO DIAS SOÑANDO.
Dicen que éste es el estado natural desde el que se contemplan mejor las cosas. Ya no saben qué decir. Hablan de la gripe. Que si entre la fiebre y la medicación te cocinan un estado lisérgico desde el que se arreglan divinamente los problemas del país y te abren la mente a una dimensión desconocida, la droga más pura, aciertas la predicción del tiempo y terminas haciendo pasta en el bwin. Sobra decir que de eso, yo, nada de nada. Hay cosas de estos días que no tengo bien claro aun si sueño o recuerdo. Y me pasa mucho tiempo ultimamente por esforzarme en recuperar pensamientos aislados y juntar la información que me llegó dispersa esos días para darle forma y evitar que se pierda algo importante. Si lei aquello o lo soñé. No pude haberlo leido. Llevo cinco días sin hacerlo. Era importante o puedo pasar de ello. Debería de haberme puesto pos-it en el cuerpo, en plan Memento, y preparar una performance con todo ello, el trance druida y la fiebre, los días en cama para la experimentación, y las leyendas y las caras, me hago una idea, Sinde, Manolo Preciado o Asa Akira. Todavía estoy tosiendo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

LAS NOTICIAS QUE MUEREN.
El año termina con el cierre anunciado de CNN+, el canal de noticias del Grupo Prisa. Todo son análisis sobre al asunto. Los más simplistas provienen de los que se supone que formaban parte de su (excasa) audiencia, ésa que no sirvió para mantenerla otros diez años más a flote y que miran para Tele 5 y el canal Gran Hermano 24 horas como responsables instigadores de la desgracia. Y los otros, el noventa y nueve por ciento de la audiencia restante, esa que se rasca las pelotas en el sofa de casa con la casa de Guadalix y los especiales de Carmina Ordoñez encuentra en cambio razones poderosas, invocan a Keynes y hablan del mercado y la competencia para dar por bueno lo que se venía diciendo. Una pena, en cualquier caso. Lo del canal viejo. Lo del nuevo. Perder tiempo con estos análisis. Y no poder volver a ver a Pindado (que no sé si aun continuaba dando el parte diario, hasta ahí llega mi recuerdo) recitar mecánicamente, con aquel tono capcioso, aquello de que el PP ha vuelto a la carga y anuncia nuevos recortes sociales. Dios, qué tiempos. Desaparece la pluralidad informativa, ya sólo quedan los de Intereconomía para contarnos (objetivamente) como va el país. O echar un vistazo a esa casa llena de frikis de Guadalix si es que de verdad queremos enterarnos.

martes, 28 de diciembre de 2010

PAYASOS LISTOS.
Hay un tío que trabaja en el Registro de la Propiedad que se parece al domador de elefantes de Balada Triste de Trompeta. Uno no sabría bien por qué opción decidirse, esa es la verdad, llegado el caso. Son pequeños detalles. Todos juntos se convierten en una opción que busca decididamente conquistarte por su cercanía. Como el tío del registro, el 124 amarillo o tantas cosas. Quién no ha estado enamorado en silencio alguna vez. A quien no han operado de cirugía estética y se ha quedado insatisfecho con los resultados. Y pese a todo, tampoco se puede decir que Alex de la Iglesia haya deliberadamente decidido abordar los grandes temas en esta película. Posiblemente todos sean efectos colaterales, esos pequeños detalles, de la verdadera excusa para contar una buena historia sobre el circo. A su manera. La que pensaba que ya no iba a recuperar nunca. Da igual que el papel de Santiago Segura sea testimonial. Sus secundarios vuelven a estar de lujo. Y el desenlace está a la misma altura de la historia. Altura amarga, claro. No hay jamones para todos. Perfecta.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

FELIZ NAVIDAD, TONI.
Me mandaban a cortar el pelo justo antes de las vacaciones de navidad. Normalmente coincidía con el día de la lotería. Toni tenía aquel local lleno de participaciones. En el espejo, sobre el mostrador. La radio echaba humo aquella mañana. Lleva unas gafas de pasta oscura, nada modernas, supervivientes de un tiempo anterior al nuestro, como su pelo o su bata. Todo era antiguo en la peluquería de Toni salvo los decímos. Los había de todos los colores, los de Vizcares o los del viaje de tercero de BUP. De vez en cuando alguien abría la puerta y le hacía una broma y él le respondía, se daba la vuelta y seguía manejando las tijeras con la habilidad que solo poseen los que llevan haciendo eso unos cuantos años, veinte o más, pensaba yo,asomaba la cabeza a la calle y volvía a entrar. Recuerdo el ruido de la radio, las voces y el frío. Si cierro los ojos puedo sentir la helada en el cuello y el escozor de la colonia que me aplicaba siempre con descuido. Me miraba en el espejo y lo veía a él. Comprobando las terminaciones y resoplando.

Una vez volví a casa con flequillo porque no le supe responder a Toni como quería que me cortara el pelo. Tendría yo seis o siete años. Supongo que cuando se jubiló dejó de cortar el pelo y pudo dedicarse de lleno (como dicen ahora) al tema de la lotería. Le gustaba también el futbol y dio nombre a un club de piraguismo. Casi nada. Posiblemente murió sin ver las retransmisiones de Ana Belén Roy, sus antiguas gafas de moda o sin que le tocara el gordo. No pasa una mañana como ésta en la que no me acuerde de él.

domingo, 19 de diciembre de 2010

MILAGRO TUCKER.
Ahora puedo asegurar que no es para tanto. El placer de la victoria, quiero decir. Que si la proporción que guardan la decepción por la derrota con el sabor del triunfo es ésta, por mí que se la lleven toda y que me borren de mi historial los siete partidos anteriores en los que antes había visto palmar al Real Madrid en el Buesa Arena. Toditos. Uno a uno. Que no merece la pena, hombre. Me pasó con lo del Mundial y me va a estar ocurriendo eternamente, como una maldición que espera reencontrarse con puntualidad con uno mismo y te espera paciente, como un calendario cualquiera de vacunaciones. Es verdad que la victoria de ayer no tuvo mucho brillo. Fue inesperada, debería de ser suficiente. Pero no hay una imagen o una jugada imposible (que no sea el triplaco de Tucker o la perdida final de Marcelinho) que me haya conseguido olvidar lo anterior. Que me lo devuelvan todo.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

TENDRÁ QUE HABER UN CAMINO.
He conocido más de Morente en estos dos días que en quince años. A la persona que ahora se esfuerzan por recordar los medios. Ese mismo que veíamos posando con traje en las fotos, con americana oscura, muy serio, al que adelantabamos hace tiempo la condición de mito de la que para conseguirla sólo le separaba una muerte temprana como ésta. La muerte, a secas. Será porque nunca se preocupó por aparecer demasiado en la tele o porque, directamente, su vida o su carrera, de la que todos hablan ahora con tanta propiedad, nunca interesó. Me mola la imagen esa suya con la que aparecía en uno de esos programas de canal plus en una taberna de Granada, comiendo con Juan Diego, tocando con los dedos la felicidad, mientras cantaba en la sobremesa con un vaso de wishky en la mano. El flamenco está de luto, claro. Pero también los indies a los que pilló de sorpresa en aquel disco que firmó con Lagartija Nick en 1996 o acompañando a Los Planetas en la Leyenda del Espacio estamos hoy un poquito más tristes. Me quedé con las ganas de verle en directo. Su actuación en el Teatro Arriaga, que tenía programada para el día 13 de diciembre, fue finalmente cancelada.

martes, 14 de diciembre de 2010

OTRO AL QUE TAMPOCO LE GUSTA HABLAR MAL DE LOS ARBITROS.
La intrascendencia engrandece al entrenador. Lo humaniza. Le hace parecerse al político y formar parte de un selecto grupo de personas que vale más por lo que dice que por lo que parece que le pagan por hacer. Hay una élite (de la que forma parte Luis García, entrenador del Levante C.F) que cultiva su arte con discrección y sólo habla de los arbitros en sus reuniones privadas, cuando quedan para cenar en navidad o tomarse un café en el bar que hace esquina junto a la escuela esa de entrenadores. Y lo viven en silencio. Hasta que explotan. Nunca suelo hablar de los arbitros, dicen siempre como hasta los cojones del tema. Pero es que me obligan. Mis jugadores, repite García, me dicen que esto no puede ser y que alce mi (poderosa) voz. Y aquí estoy yo. Téstigo de la fe y del mundo.

viernes, 10 de diciembre de 2010

PEPIN. EL PLUMERO.
A mí también me importan una mierda los problemas de los controladores. Sus angustias, sus miedos. Si se hacen pis en la cama o tienen problemas de sueño. También entiendo que la mayor parte de la gente comparta mis inquietudes y piense en ellos como un puto incordio y no como personas con hijos y familia o fiestas de fin de semana igual que ellos. Porque es lo que dice Cándido Méndez, para quien esto de los trabajadores es una cosa diaria que tiene casi dominada y ni se le pasa por la cabeza que todos (mucho menos los trabajadores) seamos iguales. Los cojones. Me vas a comparar tú a mí un recolector de la vendimia con un pénjamo de éstos. Los problemas reales de la gente tienen que ver con los horarios y los sueños. Cuántos de ellos rotos. Volar a tiempo para seguir disfrutando a tope de la vida, sentarse a ver la tele full-hd de 32 pulgadas para poder verte desgañitado en la Terminal de Barajas, defendiendo lo tuyo, o incluso a otros, gente corriente como tú, quejándose por los mismos problemas (todos igual de importantes). Hagamos asociaciones y organicémonos. Estoy harto de escuchar repetir las mismas historias. Los que se iban de aniversario de novios a Paris. Los que perdieron sus entradas para ver a los Celtics en New Jersey. Quien ha engañado a esta gente para viajar. Quien les ha convencido para casarse en La Vegas o para creerse que perder un partido de liga regular pueda ser importante y te puede marcar la vida o merezca la pena luchar por ello. Nada me gusta más que imaginarme a Cándido Méndez reunido con el representante sindical de las mechas, el controlador, un encuentro que nunca veremos. Y nadie habla de la privatización de AENA y del dinero que perderemos los españoles por el camino. Cuánto nos cuesta asumir los aeropuertos de mierda que nos quedan y perder los otros. Tápate el plumero, Pepiño, que se te ven los guebos.

martes, 7 de diciembre de 2010

SIMPLEMENTE RESULTONA.
Como si las peliculas fueran mejores cuanto más tristes, ahora me entero, el planteamiento de Alejandro González Iñarritu es así de diafano. Para el que no lo entienda. No bastaba con que el protagonista padeciera una desgracia. Un cancer de próstata con metástasis o algún virus de temporada no eran suficientes para el plato. La acumulación de penurias era el único medio (el más rápido, seguro) de conducir a Bardem a la santidad más pura, si es que estaba el tío pensando en esto cuando se rodeaba de chinos y se calentaba la cena mientras rodaba, que era el propósito del director mejicano. Es Bardem una especie de martir en vida. De eso va Biutiful. Aquéllo tenía que ser tremendo. Nada de parados, yonkis o inmigrantes. El pack completo. Al tío se le fue la mano. El rock´n rolla del hampa. Me vienen a la cabeza todos estos entrenadores que se piensa que son ofensivos por jugar con cuatro delanteros. O esos otros que se pasan el partido colgando balones al area pequeña sin dar dos pases. El futbol es así, dicen luego. Pues eso.

domingo, 5 de diciembre de 2010

HASTA LUEGO, MODERNUQUI.
Supongo que no se puede hablar con propiedad del tenis moderno en este país hasta la llegada a las canchas de Carlos Moya. Las raquetas era todas de madera hasta que apareció el balear, que además de lucir palmito y recordar con su imagen la de algún tenista de otra época (qué hermosa contradicción) llevaba entonces una melena que le hacía parecer cualquier cosa menos eso. Tenista y español. Los deportistas en España siempre han hecho de la sobriedad, no nos engañemos, su bandera. Resultaba impensable que en el equipo de Copa Davis hubiera un tío como aquél. De repente todos empezamos a comentar el fenómeno y a preguntarnos por sus éxitos. Se despidió del Open de Australia con gracia. Destrozó a Marcelo Ríos en los cuartos de Roland Garros del 98 y en su llegada al número uno era cuestión de meses confiar que, finalmente, ocurriese. En un analisis ponderado sólo quedará tragarse el amargor de no haber podido desligar su evolución de sus lesiones y consolarse con imaginar su progresión dentro de un escenario diferente del que le tocó vivir. Hubiera podido ser mejor, de acuerdo. Disfrutó de una gloria inesperada cuando disputó el Master del 2004 y prolongó sus triunfos, ganó algún torneo más y alimentó la fama de la que ahora presume en las entrevistas que aun concede para despedirse, nunca se tomó muy en serio. Muy grande Moya.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL HOMBRE QUE NO LOGRA SALIR DEL ATAUD.
Me parto con lo de los originales. Ya no queda nada que vender y ahora vienen con esto. Que si es original, pues vale. Pero resulta que el que lo decide no eres tú ni Boyero. Que son los mismos distribuidores que antes se gastaron más pasta en la promoción que en la película y encima tienen la desverguenza de soltarlo, esos que se encargan de ponerle un lugar en la clasificación y aquí todos a callar. Esta es una historia sorprendente, como nunca antes se había contado. Primero retransmitieron la caida de Bagdad con un plano-secuencia de dos horas y superaron a todos aquéllos de Brian de Palma, quitándose a todos los posibles competidores de un plumazo para que nadie nunca tuvieran la tentación de superarlo. Y ahora meten a un tío en una caja y subvierten todos los palabrejos para que lo sea coñazo parezca alucinante y el aburrimiento sea un concepto vago sobre el que habría mucho que discutir.

Esta historia es más vieja que el cine. Antes de que los Lumiere hubieran nacido, posiblemente había alguien escribiendo el guión de Buried ("enterrado", -hasta el título es insolitamente original) y esperando a que la civilización estuviera justo en este punto, preparada para recibirla.

lunes, 29 de noviembre de 2010

CATALANES Y CATALANAS.
No se sabe cómo convenció a María Lapiedra para que la acompañara en su nueva empresa, pero sí cómo se lo agradece. Dicen que Laporta le tira del tanguita en los mitines de manera cariñosa. Igual que hacía Ronaldo con Vania Millán, a la que conquistó con este descaro imnato que tienen las estrellas. Son habitos adquiridos de su etapa en el Barca, ya se sabe, que siempre se pega antes lo cutre que lo bueno. Y el camino natural del político termina conduciendo a episodios de este estilo, cuando lo normal es que sea al revés, el camino del actor porno que luego despunta en sociedad y se desmarca de sus películas abochornado, aquí aun hay gente que pretende imitar sus pasos, pero a su manera. No había pensado nunca en la política como una estación temporal de paso que pueda precedar a días de aun más éxito.

Es la televisión del futuro. Y cuando se la curran, da resultado y aparecen escenas de situación que no desemeren a Curb your enthusiasm o alguna de esas de Rick Gervais. Durantes estos días me he tropezado sin querer con el lider de ICV haciéndose fotos con unos negritos. A Benach estrenando gafas y peinado. Ha sido imposible no cruzarse con Sanchez Camacho y ver cómo había sacado del armario toda su colección de chupas para lucir cámara. Si quieren hacer el chorras, que se pongan a ello. A estas alturas todo el mundo debería de estar de acuerdo que lo importante no es el discurso sino las formas. Que merece más atención cualquier chiste ingenioso y la tontería que el compromiso serio. Ya son todos actores de comedia con un cometido muy claro. Hacer reir.

Y si desaparecieran los complejos y se pusiera a lo suyo, posiblemente serían los mejores. Algunos se lo tomaron tan en serio que aun presidían el palco del Camp Nou el día del clásico, nada de no pagar entrada, sino por lo que cumplir religiosamente con el compromiso adquirido con los ciudadanos hasta el final. Si no hay verguenza, pues eso. Que no la haya. Y a tope con los esloganes y el nuevo género.

jueves, 25 de noviembre de 2010

AQUELLA CANASTA.
Hace más de once años, se jugó en Miami un partido tremendo, de esos que a los cinco minutos de terminarse ya intuyes convertido en historia, por el que los Knicks pasaron ronda gracias a un tiro final de Allan Houston, que rebotó media docena de veces en el aro antes de acabar dentro. Fue el año aquél en el que terminaron jugando la final. Tengo siempre reciente la cara de felicidad del alero de New York. Los compañeros corriendo detrás suyo celebrando la canasta. Y todas esas cosas que a fuerza de escuchar o de contar con entusiasmo llegas a dudar si ocurrieron realmente o son simplemente un sueño. Porque la canasta no terminó el partido, por ejemplo. Ahora veo que aun quedaban un segundo y ocho décimas por jugar. Y no era el tiro de Houston la jugada que había pensado Van Gundy para decidir el partido, había pensado en Sprewell, que se enredó con la bola en una jugada espesísima de la que salieron vivos como solían entonces sobreponerse los Knicks a las desgracias imprevistas. De milagro. Hasta ayer sólo podía recordar un partido que nunca había visto a través del ingenio. La imaginación me permitió sobrevivir once años al enorme vacio que suponía crecer sin aquellas imágenes que ahora me acabo (por fin) de descargar.

domingo, 21 de noviembre de 2010

MIEDO DE BELÉN.
Hay actores encasillados en papeles. Y otros que se empeñan en convertirse en la denominación de origen de un género, con la estrellita de marca registrada en la solapa, como la chaqueta de un coronel del ejercito, creyendo que así se hacen imprescindibles y que nadie se puede olvidar de ellos, cuando en realidad lo único que provocan al espectador es cansancio o risa. La repetición está comprobado que sólo lleva a cosas malas. Para ser Paul Naschi o alguien así necesitarías nacer de nuevo. No recuerdo que nadie se refeririera a Paul Naschi o la historia del cine piense en John Wayne o en Victor Mature como en unos coñazos. Y en cambio Belén Rueda sí que lo es.

Hubo una época en la que Belén lo tuvo que pasar mal. Entonces aun no había pensado nadie en ella como protagonista de dramas sobrenaturales. Se acababa de operar las tetas y posaba siempre en los planos con los brazos cruzados, vestía jerseys de cuello cisne, y mostraba preocupación, arrugaba la frente, posiblemente porque no estaba la mujer convencida. El que la vio y pensó que podría dar bien el papel éste se lució. Las tetas la llevaron primero a otra cosa y la otra cosa la puso luego en mansiones de tres pisos, la hizo madre de chiquillos malditos y le quito la vista. Sólo le queda revelarse ante el destino, que le arrebaten los papeles, y refugiarse ahora en alguna de esas casas encantadas, compinchada con los espíritus, para que le dejen (eternamente) trabajar en paz.

jueves, 18 de noviembre de 2010

SUPERVIVIENTES.
Ana Blanco gana más que el director de RTVE. Para empezar, vaya. Que quién es Ana Blanco? Porque esa es buena. A esta tía, cuya principal virtud es hacer ostentación de su principal defecto, incluso presentando informativos, nadie la espera al mediodía y nadie la echa tampoco de menos. Ni mancha ni traspasa. Lleva desde los tiempos de Indurain presentando el telediario y resiste los cambios de gobierno y los ramalazos de su dirección sin inmutarse, algo de lo que sólo pueden presumir los que son la caña de esto (una especie que aun desconozco) o los que viven sospechosamente del cuento. Los supervivientes.

Tiene menos delito, según se mire, comprobar que su sueldo es el mayor de los presentadores, pero que no se diferencia mucho del que se llevan otras que tal bailan. Porque tienen el espejo suyo para mirarse o porque lo que pretenden es perpetuarse en el sillón recitando noticias, andan muy cerca María Casado o Ana Pastor. Lo de Pepa Blanco, que saltó de presentar los sucesos de por la tarde a los desayunos de la Primera debe de tener una explicación previsible. Me la suda que Matías Prats tenga dos pisos y un bajo o salga los fines de semana a navegar. Si tenemos que recortar gastos y separarnos de griegos o irlandeses, empecemos prescindiendo de los presentadores.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

AGRÉGAME. PLEASE.
No puedo ser el único que piense en la última jugada del creador de Facebook. Ahora presento la nueva aplicación que se va a cargar a la competencia y arruinar google. Ahora escribo un libro fabulando mi vida. Uno bien chulo, eso sí. Todo bien pensado. Del que luego hagan una película en la que se me lave un poquito la imagen. Pero no un director cualquiera. Que la haga David Fincher, ya puestos, que no tiene mal ojo, seguro que arrastra a la peña desconfiada y construye un relato coherente que trasciende a lo pintoresco del asunto y bucea en las profundidades de la personalidad de un superhombre. Cualquier historia que te retrate como un friki avaro se puede dar por buena, si además de friki se te presenta como un genio visionario y un triunfador aventajado que desafió al sistema y al que se rifaban las pivitas a las que despreciaba con despecho por culpa de algún rechazo temprano que le provocó alguna otra que, por cierto, no estaba nada mal. El caso es que entre fiesta y verbena el tío superó el millón de miembros y les dio bien a unos remeros ólímpicos coleguitas de los retoños de Nati Abascal. Estos sí que salen peor parados. Muy listo. La película hace taquilla. Y Facebook tiene quinientos mil millones de miembros más. Tocamos a cuatro o cinco cuentas por habitante del planeta. Parece que aquí no trabajara ni dios.

sábado, 13 de noviembre de 2010

CANALLAS SOIS TODOS.
A los del Marca les suda la polla lo de Preciado y Mourinho. En realidad, a los del Marca y a todos los demás que escriben a deguello del tema y agradecen los titulares que a veces les vienen de esta manera, mira tú que suerte, casi sin buscarlos, como caidos a plomo de los cielos. Podría pensarse que también es verdad que incluso los titulares de este tipo responden siempre a un trabajo previo que no es fruto de la casualidad, el producto de una maquinaria putrefactamente engrasada que alguien diseño para escribirlos, pero eso es otra historia. El caso es que a todos el tema éste se la trae floja. Y con la misma ligereza que se toman las reacciones luego se profieren las recomendaciones de juego limpio y se hacen reflexiones y se reparten hojas parroquiales de usar y tirar que nadie es capaz de tomarse en serio. Nadie se molesta en pensar sobre eso del respeto de lo que habla ahora el Madrid. Hacen un comunicado de prensa y le dan una seriedad al asunto sin pensar que la gravedad de la respuesta no la mide el medio sino el fondo. Que da lo mismo que sea el último putero que pasaba por allí el que lea el texto de una hoja de cuartilla. O que la reciten un ejercito de ángeles de memoria en una rueda de prensa. No hubo un comunicado para desdecir a Mourinho de sus declaraciones entonces. Tampoco suele haber a nadie corrigiendo al portugués, al que se le ríen las ocurrencias como a un guaje de dos años al que no se le puede despertar de la siesta ni llevar la contraria. A la alternativa a pasar del tema y mirar para otra parte tienes la de ponerte a su misma altura y terminar chapoteando en el plató de Sálvame, con la última puta de Paco Marsó o el boxeador de Gran Hermano 12. Chillas por dignidad. Eso lo entiendo. Pero no creo que merezca la pena esperar respeto de quien dentro de una hora esté ya pensando en otro tema, ingeniándoselas en cómo fabricar otro titular de algún otro muerto. En esto han convertido los prolegómenos del partido del domingo. Hacia esta mierda se dirigía de cabeza Preciado cuando se le calentó la boca. Que llamen también a Revilla, a ver qué opina. Y ya estamos todos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

IN THE SOUP.
Prefería aquella televisión. Siento añoranza de los tiempos de Ana Obregón y Ramón García. Desde que TVE siente la necesidad de competir con las otras cadenas y rentabilizar sus productos, su mierda se confunde con la del resto y transforma, como todas las demás, la realidad a su antojo, haciendo que cualquier detalle irrelevante parezca decisivo o que esa misma realidad termine convertida en la absurda suma de detalles insignificantes, que casi es peor, porque al final nada tiene interés y las cosas valen siempre lo mismo, lo que la cadena quiere, la reunión del consejo de seguridad de Naciones Unidas o los últimos entrenos en Yeste. Obama, Benedicto XVI o Jorge Lorenzo.

Lo mejor de la temporada de motos no viene ni siquiera cuando ya están todos los campeonatos decididos y ya no hay carreras. Ahora queda lo peor, claro, se relame Sergio Sauca, las pruebas y el trabajo de los ingenieros (qué derroche de carreras desperdiciadas) para mejorar las motos. Ver a Lorenzo rodar con el número uno ha sido histórico. Tanto como la llegada de Marc Marquez a su pueblo. Como lo fueron los duelos con Rossi, la operación de clavícula de Pedrosa o la muerte trágica de un japonés que nos tuvo a todos en vilo. No nos van a dejar tranquilos. Peor que los partidos amistosos de pretemporada. Que soportar a Ramón García en alguno de aquellos programas. El final solo lo conocen ellos.

jueves, 11 de noviembre de 2010

QUIERO VERLAS DE CERCA.
Cuando se anuncian tormentas y se amenaza a los bañistas con olas de ocho metros, la gente se abre paso entre sus competidores y se lanza al paseo marítimo para comprobar de primera mano que lo que dicen en la tele no es broma, que ya han muerto varios de esta manera tan tonta y que no es para menos, que si te descuidas te recuperas de la conmoción dentro de una semana en el mar de Bering. Las noticias alertan de los riesgos y allí están siempre los mismos para constatarlo. Para hacer la foto de mierda que luego se confunde con otras parecidas y llena el hueco del tiempo. O para que luego los equipos de salvamente se maten por recuperar el cuerpo del abuelete de noventa años que no pensó que fuera tan aventurado pegarse a la barandilla de la ría y que se veía con fuerzas suficientes para resisitirse al Katrina. Primero se tumban al sol como lagartos y dicen eso de que a mí los bronceadores me la sudan. Y ahora, repuestos de las quemaduras y con un cancer de piel en gestación avanzada, caminan de la mano hacia la gran ola, para verla de cerca. Todo estacional.