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miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL HOMBRE QUE NO LOGRA SALIR DEL ATAUD.
Me parto con lo de los originales. Ya no queda nada que vender y ahora vienen con esto. Que si es original, pues vale. Pero resulta que el que lo decide no eres tú ni Boyero. Que son los mismos distribuidores que antes se gastaron más pasta en la promoción que en la película y encima tienen la desverguenza de soltarlo, esos que se encargan de ponerle un lugar en la clasificación y aquí todos a callar. Esta es una historia sorprendente, como nunca antes se había contado. Primero retransmitieron la caida de Bagdad con un plano-secuencia de dos horas y superaron a todos aquéllos de Brian de Palma, quitándose a todos los posibles competidores de un plumazo para que nadie nunca tuvieran la tentación de superarlo. Y ahora meten a un tío en una caja y subvierten todos los palabrejos para que lo sea coñazo parezca alucinante y el aburrimiento sea un concepto vago sobre el que habría mucho que discutir.

Esta historia es más vieja que el cine. Antes de que los Lumiere hubieran nacido, posiblemente había alguien escribiendo el guión de Buried ("enterrado", -hasta el título es insolitamente original) y esperando a que la civilización estuviera justo en este punto, preparada para recibirla.

lunes, 26 de julio de 2010

AKELARE.
La cocina de autor. Eso es. Yo en una boda comí un timbal de rape con frutas y frutos que era de foto. De sacar el movil y rular la instantanea entre los amiguetes. Mirad, chavales. Mirad el timbal. Los que cambiaban estampitas en las ciudades, los mismos que te vendían una opción de compra sobre la catedral de Barcelona o el Alcazar a un precio muy comodo hace unos años, se pasaron luego al negocio de los fogones y recalentaban la comida y la partían en trozitos muy pequeños. Porque el truco era que la porción fuera indivisible, como el átomo, y su cualidad no admitiera aprovechamiento por turno.

En el hijoputa del timbal (que además nos enroscó un postre que se llamaba choco-canela) pensaba el otro día cuando comía en el Akelare. Como si fuera el resultado inevitable de una especie de evolución. De foto estaban aquéllos platos. Había un chino con una reflex que le ocupaba media mesa. Pedro Subijana se da una vuelta a los postres hablando con la gente. Está en Igeldo, destrás del monte, y merece la pena. Nada que ver.

lunes, 13 de julio de 2009

Y AHORA LANZAMOS EL DISCO RECOPILATORIO CON LOS GRANDES EXITOS REUNIDOS EN UNA EDICIÓN ESPECIAL CARGADA DE EXTRAS INÚTILES Y CHORRADITAS CON UN TEMA INÉDITO POR SI ACASO. A VER SI CUELA.
Pero, tú también, Jota! Tú también!