lunes, 9 de enero de 2012

PARA GUERRAS. BODAS Y BAUTIZOS: RODOLFO SANCHO.
No sé si me habrá ido la olla. Pero al año nuevo le pido que si tengo algún hijo pueda hacer una boda o un bautizo a lo grande. Empezar bien las cosas. No me vale ya una fiesta de cumpleaños o una simple despedida de soltero para sentirme vivo, aunque las combinaciones podrían ser en este punto ilimitadas. Me muero por verlo a mi lado, disfrazado de obispo, con media docena de anillos y un sequito de acompañamiento donde sea yo quien tenga libertad para escojer entre las caras más apropiadas del catálogo. El de siempre. Ese que rueda por los despachos de las productoras, con las hojas marcadas, páginas mugrientas con restos de grasa. Nada hay más fácil en este pais que montar un casting para una serie de Antena 3 o imaginarse una ceremonia militar o un oficio religioso, como los convites de las Vegas, en el que tú eres el protagonista, caminas con paso firme hacia el trono abrumado por las condecoraciones y a tu lado, con esa mirada serena, cargado de responsabilidad, lo mismo opero a los muertos que repliego a los ejercitos, llevas a Rodolfo Sancho. Que empiece la fiesta.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

EL AÑO QUE NOS DEJA.
La crisis es siempre el momento oportuno para ciertos emprendedores. Nunca llueve a gusto de todos y esas cosas. Cuando iban bien dadas, por ejemplo, nadie se acordaba de Sara Baras para anunciar champan. Ahora es distinto. Puedes ver de ministro a tu vecino o a Toni Leblanc promocionando errático la compra en el Corte Inglés. La compra de Toni Leblanc, que debe de ser para troncharse, una minicadena estero y una bata de flores. O a los dos juntos, tomándose una tapa y metiendo la mano en el bolso, rebuscando entre la calderilla. Enciendes la tele y ya no sabes si estás viendo la hora de José Mota o lo que anuncian no tiene nada que ver con eso, coñas las justas, real como la vida misma, que hay que ajustarse el cinturón y vamos a empezar colocando como actor protagonista de la macropoducción de navidades a Francis Lorenzo. El tío Julito, sí. El del método. Y tan anchos. Lo que nos falta es ver a Francis Lorenzo de ministro o a Pepe Blanco en los carteles navideños de unos grandes almacenes, con gesto serio pero confiado, anunciando unas gulas o una marca de turrón.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

RETORCIENDO PALABRAS.
Las excusas no entienden nunca de quien las pronuncia. Llega un punto en el que da lo mismo ser entrenador de futbol que ministro. El idioma universal de quien no sabe lo que es la sinceridad y se esconde debajo de argumentos inverosímiles para justificar el cargo es lo que permite que luego también sean lo mismo un consejo de ministros que un corner. 1- Lo de la mala suerte: la crisis, la canasta imposible, el grifo del agua que dejamos abierto. 2- Lo de la juventud: la inexperiencia que invita a perpetuarse un poco más antes de pasar página y dejar que llegue el tiempo en el que la madurez nos tape la boca. 3- Lo de la vejez: el eterno cambio generacional que justifica la falta de resultados. 4- Lo del presupuesto: hay trece equipos con más tela que es normal que nos superen. Vamos. 5- Lo del contrario: meter el dedo en el ojo ajeno y olvidarse que no has tirado una vez a puerta. 6- Lo de las estadistica: siempre haciendo historia. Porque no dudes que normalmente hay un tiempo pasada bastante peor que te permitirá compararte con quien sea con dos cojones. 7- Lo del arbitro: el comisario europea de pesca aquel Fischler, creo que se llamaba. 8- Lo de las lesiones: a Solbes le picó una abeja. Luego vino lo peor. 9- Lo de la confusión: monta una trifulca sin sentido, desentierra una fosa común, que nadie hable por lo que importa sino por lo que solamente tú decides que merece la pena hacer. 10- Siempre te queda acudir a los tópicos, si el catálogo de oportunidades está sobado, echar mano de cuatro confidentes y falsificar las pruebas. Quién dijo que habíamos perdido? Todo depende del que color del cristal por el que se mira.

sábado, 19 de noviembre de 2011

SOBREVIVIRÉ.
Herman Dune en el Antzoki.
Han pasado tres semanas. He vuelto a escuchar varias de sus canciones. Casi todas las del último disco, Strange Moosic, ése que presentó entonces acompañado de su banda y reclutando a los chicos de The Wowz para los coros. Una gozada. Y he escuchado muchas más cosas. Ha llovido a mares. He padecido el rigor del cierzo y en estos dias he visto también a mi equipo tirar dos puntos en el descuento con la ligereza del niño que escupe un chicle en la calle o sopla contra el viento. Pero no me puedo olvidar de Herman Dune y busco la manera de hacerle un hueco a final de año en las listas. El mejor concierto, la mejor canción. Que no se me olvide lo que pasaba por mi cabeza sentado en el Antzoki aquella noche de jueves. Nadie posa con tanta naturalidad como él. Sobreviviendo al hype y a los anuncios de cerveza, combatiendo sin querer contra el establishmente que le quiere poner la etiqueta en la espalda de cantautor folkie del año. Muy alto. No llegan.

martes, 25 de octubre de 2011

MI AMIGO ES ACTOR.
Está claro casi siempre. Los concursantes de Gran Hermano hacen bolos. Los suben a una furgoneta y se creen que son una banda de rock consolando a sus fans. Se toman unas copas en una discoteca y se fabrican una realidad imaginaria que normalmente suele terminar como el rosario de la aurora, dos o tres declarando en los juzgados, cargos de conducción temeraria o violación. Eso los de Gran Hermano. Los de Mujeres y Hombres, lo mismo. Asa Akira rueda para Bangbross. Los jugadores de futbol se machacan en los entrenamientos. La pregunta es qué ha hecho Sergio Peris Mencheta en todo este tiempo. Entre película y película. Porque doce años son la polla. Podía tener una carrera irregular. O no tenerla y tirarse el rollo ese de que ha estado estudiando en Nueva York, junto a Gonzalo Miró y Elsa Pataki, trabajando para una compañía de teatro o vendiendo roscas en el rastro. Paso de mirar en wikipedia y que me desmienta lo que pienso. El mérito suyo es que habiendo rodado cuatro bodrios todo el mundo lo recuerda. Es verdad, dice alguien por allí. Hizo una junto a Carmelo Gómez hace diez años. Ahora aparece convertido en el Capitán Trueno como si nada. Ayer mismo estaba poniendo copas en el CBC.

martes, 18 de octubre de 2011

MI HIJO ES DIRECTOR.
Tienes un hijo que se dedica al cine. Metido en ese mundo, ya sabes. Le has escuchado decir que no le va mal, dirige películas. Ya no le preguntas. Para qué. Apenas le prestas atención y cuando lo haces no entiendes mucho lo que hace, casi todos los títulos en inglés, actrices desconocidas, nunca estrena en el cine del pueblo, empiezas a dudar que sea decente todo lo que hace o que llegue a triunfar. Un día un amigo te pregunta por su filmografía y no le sabes responder. Métete en wikipedia, creo que le dices: anal frenzy; anal inferno; hard anal love; anal pornsluts; big anal beauties; busty anal beauties; rectal fuckfest; anal overdose; california anal girls; anal starlets. Dejas de leer. Sigues leyendo un poco más. Llamas a tu amigo, que resulta que es el padre de Mike Adriano y te descojonas y le dices que es verdad, hay que ver lo bueno que es tu hijo, hizo bien en dejar lo de FP que estaba estudiando, que hace unas peliculas preciosas.

jueves, 6 de octubre de 2011

OTRA DECADA QUE SE CIERRA.
Voy a contar una historia de esas de la posguerra. De cuando el Marca valía cuarenta pesetas y nadie hablaba de los derechos de las televisiones ni de las injusticias arbitrales que ahora sufre el Madrid. Entonces era todo lo contrario. Los resumenes los daban en el Estudio-Estadio, dejaban siempre los del Sporting para el final, ni el Madrid ni la selección se comían una rosca y el resto de deportes ocupaban curiosamente un digno lugar al final de la revista, el Don Balón, que tenía incluso un hueco para hablar de los americanos de la ACB o revivir el triunfo del Atletico de Madrid de balonmano. Ya sé que eran otros tiempos. Porque aunque el Don Balón se publicó durante otros treinta años más mi recuerdo se congeló aquellas tardes en las que bajaba a lo de Angel Mayor a descubrir ansioso el poster central o las puntuaciones mensuales que evaluaban a los jugadores y configuraban el equipo ideal. No sería la mejor revista. La recuperé para la Notaria hace un par de años y ahora me entero de su cierre. Y me da pena. Porque ya no respetan ni los derechos de las televisiones ni la historia y su desaparición adelanta la moda que nos espera. La de sacrificar el rigor informativo en beneficio del mangoneo y la superficialidad. Y la de cargarse los pocos recuerdos buenos que nos quedan.

miércoles, 5 de octubre de 2011

KATARINAHISSEN.
No tiene nada que ver con la casualidad. La casualidad son otras cosas. Tropezarte en un puticlub con tu jefe o lo de las historias de Julia Roberts. El caso es que El Premio es una de mis películas favoritas. De siempre. La ponían en la tele y me quedaba embobado viendo como puteaban a Paul Newman. Crecí obsesionado con el inexpresivo rictus de Darani y con el encanto de Elke Sommer. Hay un grado de voluntariedad forzada que impide hablar de casualidad a que el sábado haya comido en el restaurante del Katarinahissen, el mirador que domina la parte sur de Estocolmo, al pie de Soderlmann, desde donde el escritor que interpretaba Newman acabó zambuyéndose en las aguas del Báltico. Hay unas vistas espectaculares, puedes subir en ascensor o hacerlo por detrás de la colina, a través del Mosseback, que es una plaza que se llena de flipadillos los fines de semana. El restaurante no está mal, Erik Gondolen se llama, pagas por las vistas y por darte el capricho de imaginarte a Andrew Craig caminando por sus mismas escaleras, antes de recibir el Nobel. Yo estuve allí, podré decir cuando la vea.

martes, 27 de septiembre de 2011

PREFIERO CUCHARILLAS.
Yo también tengo en casa un traje de José Tomás. De grana y oro. Una pasada, tenías que verlo. José Tomás, el diestro de Galapagar, sí. De aquella tarde en las ventas, cortó media docena de orejas y abrió la puerta grande, fue la repolla. No me digas cómo. Estabamos tomando unas copas una noche y creo que me ofrecí a hacerle la escritura del piso nuevo y mira por donde que a los dos días recibo en casa una caja enorme del tamaño de un feretro, venía un mensajero de UPS, que pensé que sería algún jamón o algo por el estilo. Se lo curró, todo hay que decirlo. Al principio no sabía muy bien qué hacer con aquello. A mi mujer casi le da un mal, el traje venía planchado, aunque con restos de sangre en el pecho, como de haber peleado con una fiera y despues arrastrarse por la arena. Luego vi en la tele una entrevista a Joaquín Sabina. Y después la que le hace el follonero a De la Morena. Y se me ocurrió quitar la colección de cucharillas de mi madre y hacerle hueco en el salón. Flipan las visitas. Hace un mes vi que el traje lleva una etiqueta casi imperceptible con un número de serie y coincidiendo con el descubrimiento comencé a recibir en mi casa correspondencia con publicidad de una Asociación formada por Destinatarios de los trajes de José Tomás. Así se llama el grupo del que formo parte con el número dos mil y pico. Resulta que somos casi tres mil. Todos con el traje de la famosa tarde las Ventas. Están Sabina y De la Morena. Y en una de las últimas reuniones me pareció ver al liquidador de Rumasa y a Mario Vaquerizo. Quieren llevarnos a Nimes el mes que entra y prepararan ya una nochevieja de escándalo. Acepto ofertas.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

SHAMELESS: SIEMPRE POSITIVO.
He terminado de ver la temporada completa de Shameless. Una historia coral con muchos personajes, todos comparten escrupulosamente su protagonismo, personalidades dificiles cuyo sesgo intuyes al principio y terminas descubriendo cuando las circunstancias los ponen entre la adversidad y la pared, al borde del precipicio, que es casi siempre. Porque asi se pasan los doce capítulos que dura la serie. Puteados, con ligeros altibajos, buscándose la vida. Haciendo de la necesidad la forma más ocurrente de sobrevivir. Si hubiera que fabricar un género a partir de toda esta chusma y recuperar la picaresca en el punto en el que lo dejaron hace cinco siglos, se me ocurren muchas cosas parecidas a todas esas que veo en Frank Gallagher para darle esplendor al tema, antes no había coches ni internet, prestaciones sociales o test de ADN. Pero no tengo ninguna duda, que de todos Willian H. Macy sería el rey. Siempre con el porcentaje justo de alcohol en sangre que pide la escena. Suficientemente desarrapado. Con las ganas justas de trabajar. Demasiado inocente para odiarle. Pero con el punto justo de maldad que te impide sentir compasión por él.

martes, 20 de septiembre de 2011

ALPRAZOLAM. AJO Y AGUA.
Sin peliculas como las que hacen Justin Timberlake y Mila Kunis no habría un lugar para lo otro. Que dificil debe de ser rodar una historia de amor y no repetirse dentro del mismo esquema en el que se manejan cuatro o cinco variables que (por lo visto) deben de ser innegociables: la chica debe de ser guapa, el amigo tiene que estar cañón, ambos deben de sufrir un desamor incontrolado que les termine uniendo por encima de cualquier barrera, Drew Barrymore tiene que figurar en el reparto, las escenas de sexo tienen que hacer del folleteo algo especial. Me gusta Todas las canciones hablan de mí porque no tiene un papel reservado para Barrymore y porque su historia comienza en el punto en el que terminan la mayoría de las anteriores, una forma sana de satisfacer la curiosidad de los que se preguntan si hay una comedieta después de los créditos de la última matraca. Puede que se estén pensando un remake los americanos. Puede que no. Que las canciones de su pelicula sólo le interesen a él (nunca habría situado el Crujidos de Nacho Vegas en una discoteca) y que no haya un lugar en Hollywood para Eloy Azorín.

lunes, 19 de septiembre de 2011

EL GENIO DE LAS BOMBAS.
Siempre está el éxito del colectivo. Gana el conjunto, la armonía del bloque. El juego organizado que ha pertrechado el Gominas, respetando el lucimiento individual dentro de un orden, donde no hay lugar para la sangre horchata de Claver o los primitivos arreones de San Emeterio. Pero todos sabemos que no hay orden ni esquema grupal ni pollas que anote canastas imposibles o se entretenga martilleando el aro sin consuelo. Este ha sido el campeonato de Navarro. Lo reconocía Scariolo en una entrevista. Con este tipo se acaban los sistemas. La pizarra termina cuando el jugador del Barca recoje el balón y se piensa cuándo se la va a tirar. Es todo así de fácil. Me lo pregunto. Ninguna selección tenía tan buenas individualidades. La suma de genios dentro de ese orden es lo que define un buen conjunto. Alguno todavía se sorprende de la infalibilidad de aquél, de que te clave un triple con el apoyo de una pierna o de que enchufe con precisión cualquiera de esas bombas que le hicieron famoso y lleva descargando hace ya más de diez años. Sorprende la resistencia al agotamiento. La capacidad de superar los obstáculos que le ofrece cada nuevo campeonato. Somos campeones de Europa nuevamente. El talento es indefendible. Cuando se conjuran los astros se pierden las conexiones con la tierra y deja de haber respuestas.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

VAGINOPLASTAS.
Me cuesta horrores escribir. Me motivan cuatro cosas, que son las únicas capaces de animarme a hacerlo. Pienso en la última de Almodovar, por ejemplo. En lo que se dice de ella, los análisis y la incertidumbre que me propongo despejar malintencionadamente sobre el argumento. No puede ser, digo yo, que la gracia del asunto sea el tema de la vaginoplastia. Que todo se reduzca a una simple cuestión quirúrgica, la identidad del asesino o el sexo del pollo. No debo de haber entendido nada. Veo a Almodovar como un nuevo director de género, empeñado en dar vueltas a lo mismo y en escribir un tratado sobre el tema, que no se acaba en diecisiete peliculas porque precisamente lo que hacia falta era una más que ayudara a dar un carpetazo solemne con fuegos artificiales. No se recordaba todavía haber escrito sobre ningún género como éste porque en su error se hablaba siempre de almodovariano para referirse a eso mismo, lo de los travelos, invertidos y negras con polla. A partir de ahora habría que plantearselo. A Almodovar se lo han comido los chochetes y los rabos. Dice Banderas que tardaremos veinte años en asimilarlo. A ver si va a ser verdad.

viernes, 12 de agosto de 2011

TENGO UN PODIUM EN MI CASA.
Una tarde de junio vi a mi equipo ser campeón de liga. Lo que oyes. No era un sueño. Deja que te lo cuente. Jugaban David Cano y Abelardo de defensas. Tomás recordó el proyecto aquel de jugador al que las lesiones jodieron bien por el camino. Marcaron casi todos. Ruben Blaya y Fredi jugaban en punta, no me estoy quedando contigo. La liga se llama Fertiveria. Que es el patrocinador que se ha querido meter en esta empresa de futbol indoor y tira hacia adelante esperando ganar repercusión y tirada en los medios. La final se disputó en el Pabellón de la Arena. Todo muy íntimo. Seríamos quinientas personas. Escuchabas respirar a Maceda, que era el entrenador que sustituyó a Redondo, cabreado los dias previos con alguna movida con el Ayuntamiento, la NASA o sabediosquien. Y me lo pasé pipa. Viendo los goles que le calcabamos al Mallorca (de Ivan Campo) y poniendole mercromina a esa herida que muchos de los que corrian allí mismo por el campo aun tenían supurando. El descenso de la generación perdida. La que nos llevo a segunda. Una de las mejores salida de Mareo. Injustamente recordada.

miércoles, 10 de agosto de 2011

MI DECANO TE PUEDE.
Una noticia que no interesa a nadie. Manuel Lopez Pardiñas es el nuevo Presidente del Consejo General del Notariado. Su nombramiento pone fin (o eso esperamos todos los que sentimos cierto alivio al enterarnos) a la inestabilidad creada en los últimos años dentro del máximo organismo. Lo dice la prensa económica. Va a ser un reinado efímero. Vuelve a haber elecciones a finales del año que viene, varios de los decanos se piraron sin votar, todo sigue dando un sospechos aspecto exterior de casa de putas. En fin. Me alegro por mi Decano. Venía de tomarme un gin tonic en el Bistrott de la calle Heros y terminé el día un poco mejor. Espero que les dejen trabajar tranquilos.

jueves, 4 de agosto de 2011

PERO LOS FANTASMAS NO ERAN GENTE HONRADA?
El día que les dio por hacer que todos los fantasmas fueran buena gente, ese día, la jodieron. Como suele pasar en estos casos empezó uno y siguieron todos los demás. Lo de la originalidad es otro tema. Las películas de terror parecían fiestas de cumpleaños. Los fantasmas (fantasmitos, mucho mejor) eran siempre gente atormentada, nada escabroso, tenían deudas con la seguridad social, un ERE en curso, y alguno sobrevivió para acampar en Sol o celebrar el mundial de Sudafrica. Gente corriente. En Insidous no sigue todo igual, menos mal, como se empeñan muchos en decir. De entrada, los que salen en esta película, la última de James Wan, se gastan muy mala uva, nada de corazoncitos ni emoticonos para describir su estado de ánimo y disfrutan puteando al personal. Por eso (por regresar la figura del espíritu al verdadero lugar del que nunca lo debieron de haber sacado) y por triturar con acierto un batido de tópicos que cumplen sobradamente su objetivo (da miedito, vaya), esta debería de ser una de las películas del año y la semilla para que vayan despertando de la siesta todos los que se durmieron por el camino.

domingo, 24 de julio de 2011

QUERIDO ALBERTO.
A todos les gusta mucho decir eso de que la etapa fue como las de antes. Son ganas de decirlo. Aunque no sea así, la verdad. Porque las etapas de antes nunca vuelven y lo unico que permanece entre todos los que se apresuran a decirlo son simplemente eso, ganas de tener presente en la memoria aquello que ocurrió cuando la memoria ya falla y lo único que queda son la remotas posibilidades de repetirlo. Bajaba en el coche de trabajar, escuchando a Javier Ares. Habian comenzado la ascensión al Telegraph. Qué palabras: ascensión, Telegraph. Lo dice con tanta fuerza que dan ganas de volver a coger la bici. Hacía años que no escuchaba la retransmisión del Tour en la radio, supongo que tuve que haber imaginado que Ares seguía al frente de todo el equipo de Onda Cero, sigue siendo el mejor en lo suyo, o pude haber interpretado aquéllo como un signo: las tardes en la playa, la radio en el coche, los comentarios de Javier Minguez (aunque éstos ya fueron posteriores a la época que primero me viene a la cabeza). Alberto Contador recuerda bastante a Perico. Ambos padecen ese grado de infortunio suficiente que les acerca a una categoría intermedia entre la divinidad y el resto del pueblo. Gusta más que Indurain, tan perfecto. Dicen que se recuerda primero el palmarés, luego el resto. Y una mierda. Las etapas de los Alpes en el tour que se termina (la pajara, la proeza inconclusa) son desde hace dos dias historia viva del recuerdo.

jueves, 21 de julio de 2011

LA GUERRA INTERMINABLE.
Con la Guerra Civil, como con Media Markt o Telecinco, ya no sabes a que atenerte. Aniversarios todos los años, nadie da más. Siempre hay una razón para el recuerdo, la efemeride más chorras o el libro que repasa lo que ya repasaron antes otros doscientos libros, igual de malos que él, y en ésas (fiestas y coleccionables) se nos pasa la vida, celebrando el día del ahorro, el bombardeo de Gernika o conmemorando en privado el ciento cincuenta cumpleaños de Negrin. Ahora llega el alzamiento y nos vamos a hartar. Por fascículos. En 3D. No se han hecho películas suficientes sobre el tema. Luego dicen de Vietnam. Siempre queda un nuevo motivo para volver sobre el asunto y preguntar a los niños de la guerra lo que tienen que decir. Aun no se ha rodado ninguna que se haya ambientado en Cataluña, vamos a ello, buscamos a tres caras conocidas y cobramos la subvención de turno, si sale Sergi Lopez, mucho mejor. Podrían ser originales, coño. Está bien la historia de Pan Negro. Ambientada en alguna Guerra Carlista o en Vietnam habría sido la leche. Sin curas y sin fachones abusadores. Helicópteros sobrevolando Hanoi.

sábado, 16 de julio de 2011

PREPARADOS PARA TRIUNFAR.
(Arcade Fire en la explanada del Guggenheim)
Lo tienes. Lo disfrutas y le sacas rentabilidad. O no lo tienes. No hay término medio en esta industria tan puta. Arcade Fire presentaron su tercer disco en Bilbao. El punto trágico en el que siempre se quiere comenzar a ver la repetición de una fórmula que obtiene beneficios por vías distintas a las que le permitieron consagrarse entonces con Funeral y auguran su éxito comercial y, siempre pasa lo mismo, aunque no sea cierto, su casi segura muerte artística. Se premia la originalidad, dicen. Los saltos con piruetas y la caida libre. Y cuesta pensar que la altura de los ejercicios posteriores llegue a la de aquéllos. El lugar del miercoles fue el mismo que ocuparon Bjork, Smashing Pumpkins o Red Hot Chili Peppers en su día (cada uno en puntos muy distintos de sus carreras, es verdad), en la explanada del Museo, junto al Guggenhein. Casi seis mil personas. Cuatro días antes de que su actuación en el FIB les consagre como la mejor propuesta alternativa de los últimos cinco o seis años. Abrieron con Ready to start y machacaron una hora y media excasa de concierto con sus mejores trallazos: Keep the car running. No cars go. O Neighborhood #2. Win Butler sudó bien su americana. La peña se cambió los instrumentos una docena de veces, que es algo que gusta mucho al público, y exhibieron un sonido discretito pero un montaje audiovisual súblime que pronto les llevará a llenas estadios y a meterse los codos con Coldplay, con la gente coreando sus canciones. Hasta ahora toca disfrutarlos. Lo que venga, no nos va a pillar de sorpresa.

viernes, 15 de julio de 2011

LA POSTAL DE JULIO.
Ahora ya se acaban. Pero cada año llegan y siembran de cotidianeidad la semana con la misma historia. Los encierros comentados por especialistas. Las moñas sin control. El recuerdo a la habitación donde Hemingway se liaba sus petas o se inspiró para camelar luego con palabras a alguna camarera. No molestan ni transpiran. Inoloros para ver por la tele o seguir en la radio. Salen las reporteras con el pañuelo al cuello y las tias se suben a hombros de maromos a los que no conocen para enseñar las tetas. Parecen las estampas de los calendarios de artis mutis, pintores con el pie. Qué hariamos todos sin los sanfermines.