domingo, 22 de mayo de 2011

MISTER CAMPING.
No tenemos término medio. Qué se le va a hacer. Cuando la situación demanadaba respuestas, la gente se metía los codos en la cola del media markt o se miraba hacia el suelo. Y cuando se hizo tiempo y se demoraron las soluciones, porque parecía que se buscaba la más apropiada, mira tú por donde, que nos tropezamos con la más curiosa. No nos vale salir adelante. Ni siquiera se nos pasa por la cabeza parchear el tema. Se demandan soluciones rápidas, como si a todos nos hubieran entrado de pronto las prisas ante la inminencia del próximo mundial, y no queremos mantener nada. No nos sirven los políticos, estamos de acuerdo. Menos aun el sistema, con mayúsculas, desde la programación de la 2 al modelo de mercado. Aparecen las acampadas. Se hablan de asambleas, de comisiones de barrio. Los huertos sólo producen alimentos trasgénicos y todos de repente parecemos saber leer y escribir y entendemos además de economía.

Por una parte, la chirigota. Sale un tío disfrazado del Rey (el nuestro) haciéndose fotos con la peña. La gente necesita pasárselo bien. Es lo único que le queda. Me recuerda los dos viejales que se ponen junto al Museo de Historia de Moscu para arrimarse a los turistas. Uno se parece a Stalin. Dicen que la juventud ha despertado. Mayo del 68 y todo eso. Por el otro, lo serio. El fin y los medios. Se atribuyen legitimidad porque sí. Porque son jovenes y porque para eso han dormido una semana al raso, pasando frío, sin agua caliente. Hay propuestas de cajón, las mejores. Otras hablan de objetivos a medias entre la utopía y el desfase. Se apuntan en una hoja las iniciativas populares y se recupera el poder por la gracia de quien a la vez que lo recibe, lo concede. Cosas de la democracia real y de los prodigios. Un delirio. Algunos se quejan de que no reciben más tiempo en los medios. Otros de que como sigan así no se qué van a vender. Damos pena, la verdad. No esperaba menos.

jueves, 19 de mayo de 2011

MI VIDA SIN SASTRE.
Ahora que todavía está reciente y se acumulan los homenajes y las entrevistas amables de despedida, no se deberían de escatimar los elogios ni guardarse uno nada. De qué sirven los sentimientos que se pierden en el olvido si no se asocian a un momento concreto para el que fueron pensados. Mucha poesía para contrarrestar los malos augurios. Con esto quiero apuntar que no me imagino mi vida sin Sastre. La del Sporting, quiero decir. Que duele imaginarse la banda derecha con otro lateral distinto o no adivinar su presencia en el banquillo, otro capitán, otro tío comprometido profesionalmente con el club que le dio de comer durante diez años. Cada vez se ven menos casos como éste. De lateral juega mi abuela, se solía decir. Tiene más mérito que el tío se haya convertido en imprescindible, en la dura travesía por segunda, y arimado discretamente a la banda, desde donde la rompía sin contemplaciones. Tenías sus cosas, claro. No era Maldini cuando la colgaba. Ahora dicen que le dejan las puertas abiertas y que nadie le olvidará. Yo lo dudo mucho. Y por si acaso, aquí está mi humilde contribución a que esto nunca ocurra.

miércoles, 4 de mayo de 2011

LO POPULAR.
Astrud y el Col-lectiu Brossa en Bizkaia Aretoa UPV.

1. Lo confieso. Astrud me gustan. Qué coño me gustan. Me flipan. Me entusiasman. Sus canciones me parecen un descomunal canto a la música y a la infinita alegría de vivir y a eso de tirarse a la bartola un día cualquiera por la tarde y todo lo que hacen, sus discos, sus EPs o sus entrevistas más improvisadas me fascinan. Dicho esto y mientras escojo al azar el hit que despedirá mi funeral, escucho su último disco con el Col-lectiu Brossa con respeto y recuerdo su actuación en el Bizkaia Aretoa de la UPV con la media sonrisa que me evoca alguna de esas canciones.

2. El tema de las despedidas. Hay que dejarlo antes de que te echen y todo eso. No creo que el último de verdad de Astrud (Tú no existes) invite a hacerlo. La sobreexposición en los ambientes en los que se mueve esta gente quema rápido la mecha y demanda novedades. Manolo y Genis dejaron de serlo hace seis o siete años y tardaron un tiempo en adivinar que su futuro tenía que ver con reinventarse. Ya no somos nuevos, se dijeron. Ese día en el que se levantaron de la cama alguno de los dos había soñado su futuro en la conjugación de otro forma verbal: somos distintos.

3. Genis no gana peso. No creo que se cuide. Presenta a la banda y cede el protagonismo por eso de que ya no son ellos dos y tal y tal. Caen todas las canciones del disco. Las tacha de la lista en donde se anotan por un orden caprichoso que les hace empezar por las de despedida ("Voy a saltar") y termina con sus grandes éxitos. Manolo se pierde en Hay un hombre en España. Todo el mundo comprende la falta de costumbre. Recupera la letra en el amante de las infantas y yo recojo mi recuerdo un mes más tarde de todo aquéllo. Ahora que parece que ya puedo hacerlo.

lunes, 2 de mayo de 2011

LAS INMENSAS PREGUNTAS.
No se puede ver esta película estando así de espeso. Primero, porque te pierdes. Y porque si mantienes el hilo, va éste y te duerme. Parece hecha a traición. Hay muchas como ésta. Que reflexionan sobre las inmensas preguntas sin que te enteres de ello, porque te estás durmiendo la siesta y cuando te despiertas, mira por donde, alguien te dice que te lo has perdido todo. Que la tendrás que volver a ver. Desde el principio. Si de verdad tienes intención de encontrar respuestas a todo eso que llevabas tanto tiempo preguntándote. Me pregunto yo si Matthieu Amalric se habrá coscado de algo o alguien habrá tenido la delicadeza de explicarle. Por las entrevistas promocionales y esas cosas. La Cuestión Humana tiene algunas de las imágenes más turbadoras del cine reciente y otras que están entre las más bellas. Mola, por ejemplo escuchar la voz de Bernard Summer en una discoteca llena de ejecutivos. Cuando saque tiempo la vuelvo a ver.

lunes, 25 de abril de 2011

YANDIOLA.
Hay ciudades a las que definen sus modelos de referencia. Para las que no basta la comparación con una cualquiera. Para Bilbao, por ejemplo, todo lo que no sea competir en el primer orden mundial no merece la pena. Por eso se piensa a lo grande y se construye el detalle más pequeño emulando los modelos más sublimes que uno puede echarse a la vista o llega a recordar. Aquí todos hablan maravillas del Yandiola. En la Plaza de la Alhondiga puedes subir al penúltimo piso y comer muy bien, imaginarte que estás en el East End, dicen algunos, y pagar como si a la salida te estuvieran esperando para darte una vuelta por el SoHo o Central Park. Pulpo, txangurro y chipirones. Algo más de 55 euros. El último piso, la azotea, está reservado a la cafetería. Al más puro estilo neoyorkino. Las mejores vistas de todo Bilbao.

viernes, 8 de abril de 2011

LA TORMENTA PERFECTA.
(Nacho Vegas en el Kafe Antzokia)

1. En algún momento de su carrera, todo artista tiene que resignarse y prepararse para escuchar frases poco complacientes. Toca. Se repite mucho, dicen unos. Ha perdido la inspiración. La música brota a rachas. Te estás amariconando. Esto último se ha dicho de todo quisqui. Se amariconó la música de Ron Sexsmith, por motivos obvios, pero también la de John Zorn o Steve Albini. Siempre hay un punto de la carrera marcado por la inflexión del amariconamiento, al que se llega a involuntariamente porque se trata de evitar precisamente lo otro, caer en la repetición fácil y buscar la inspiración como se puede, y mira que te están esperando con la rebaja. Nos has fallado.
2.- Nacho no se quita la chaqueta en todo el concierto. Hace vestir de negro a su banda (la habitual, la de siempre, él habla de la trama asturiana cuando presenta a Abraham, Xel, Luis y Manu) pero si uno se detiene en los detalles pronto ve que las camisas y los chalecos no son un ejemplo ortodoxo de combinación ni buen gusto. Los trajes de Nacho siguen siendo de saldo, de ésos que brillan, la chaqueta demasiado amplia. El resto va a su bola, como puede. Pero tocando es otra cosa.
3.- Caen ocho canciones de su último disco. Recupera Hablando de Marlene y Canción desde palacio. Un guiño a la historia. Se pone locuaz en los bises y se inventa una historia inspirada en un sueño. La gente está entregada. Podría tirarse un pedo, pienso. No sorporto los mecheros (a eso se deben de referir los que hablan insistentemente del amariconamiento de sus últimas canciones), la gente que habla durante la actuación y los que mueven acompasadamente la mano como si estuvieran en Woodstock o en la penúltima gala de O.T.
4.- Hoy toca de nuevo en Vitoria. Le quedan algunos más. El mes de mayo le vuelvo a ver en Durango. Seguro.

jueves, 7 de abril de 2011

HOY COCINAMOS CON WALTER WHITE.
Cualquier cosa en la vida (no solamente una serie) está siempre sometida al análisis en términos relativos. Nada es bueno por sí mismo, claro. Siempre hay otra cosa apostada para compararse y nunca hay un juicio que evite la crítica sin detenerse antes en una evaluación completa, ésa que no lo es si no se mide la cabeza propia con la del compañero de clase o el capítulo de aquélla otra temporada anterior que viste una vez y tanto te gustó. Breaking Bad me dejó sin palabras muchas veces. Con la serie de AMC he vuelto a recobrar la fe en la televisión y a abandonar el discurso que me preparaba mentalmente en los últimos meses. Ese de que ya nada volverá a ser como antes. Mentira. Hubo momentos sublimes y otros más flojos. Hay una linea irregular, marcada por el hecho de que la primera temporada termine al séptimo episodio de forma inconclusa o de que el aire de los personajes lo hayan sentido los guionistas de la serie mucho después de empezar, subidos al vehículo en marcha. A esa furgoneta de cocinar que desaparece de forma colosal en el mejor episodio de sus tres temporadas. Ese en el que el cacharro adquiere vida propia y recupera la identidad desconocida por la que nadie se había preguntado hasta entonces. Como un protagonista más. Era la furgoneta de la madre de Combo. Como no se nos había ocurrido. Duele verla desparecer entre hierros. Para entonces me duelen las mandibulas de reir y solo pienso nervioso en lo que nos espera.

martes, 5 de abril de 2011

SI NO MERECE LA PENA, ARTURO.
Y si me pongo así, medio loco, y me da por hablar de política y cargo contra medio mundo, no es culpa mía. Es porque acabo de terminar el último libro de Reverte en el que se recopilan sus artículo del XL Semanal. Cuando eramos honrados mercenarios se llama. Siempre me pasa. Son más de seiscientas páginas que me propongo al empezar el leer poco a poco y termino siempre haciendo de un tirón, como no se debe, permitiendo que sus dictados se confundan con los míos y al final hable por el cuando escribo y veo a estos hijos de la gran puta, mierda de país donde (me encanta) cada perro se lame su cipote

lunes, 4 de abril de 2011

BAMBI HA MUERTO.
La actualidad, se oye decir, se analiza en términos políticos. Que quiere decir que se toma en cuenta siempre la unidad de medida de criterios estúpidos que hacen del hemiciclo y del trabajo de esta gente algo parecido a una competición deportiva, pensada para el lucimiento del que la practica y la diversión de los medios de comunicación, encargados de buscarle las explicaciones al asunto siempe bajo esa misma clave, no te equivoques, política dicen, de cachondeo instrascendente. Nadie analiza el adios de Rodriguez Zapatero en términos más absolutos. Por eso mismo. No hay grandes frases concluyentes (el peor presidente de la historia de la democracia, un inútil integral) porque la clave política lo que pretende es otra cosa. Ningún movimiento político reciente resiste otro análisis que no sea ese mismo, el político. Bajo cualquier otro prisma deberían de estar todos en la misma cola del paro que engordan a diario, muertos de hambre, preparando la reválida para no repetir, insistentemente, el curso.

Se permiten aportar normalidad al asunto y no echarles mierda encima porque me temo que ni siquiera habría mierda para todos. Ministros sin funciones. Sindicalistas corruptos. Concejales y presidentes autonómicos que opinan del tema con suficiencia, en clave política, porque ellos manejan mejor que nadie el material del que se fabrica la misma mierda. Que importancia tiene que se pire o se vuelva a presentar. Me pasma todo el tema de las primarias o que se hable, con cierta admiración y cautela, de Perez Rubalcaba como un estratega. Que se compre los juegos reunidos, pienso yo, o se meta a las motos. Harto de competiciones y de que nadie llame a las cosas por su nombre.

Espero ansioso por ver cual es la empresa que ofrece a este hombre un puesto en el consejo de administración, con barra libre. Van a dejar esto como un solar.

miércoles, 30 de marzo de 2011

PECADILLOS.
Aquí siempre se ha robado. Unos más y otros menos, nadie ha dejado de meter la mano por educación o moral o por una simple cuestión elemental de buenas maneras que tuvieran que ver con aparentar lo que no se era en absoluto y a nadie importaba un carajo. Faltaría más. La diferencia es una cuestión de magnitud. Se perdió la medida cuando se tomó la decisión de robar a espuertas, con descaro, conscientes de que la sociedad había llegado a ese punto perfecto para el chorizo en el que podía perfectamente asumir como natural que el político, además de inútil hijo de puta, también fuera eso mismo, un chorizo. Por eso no deberían de sorprender series como ésta. Crematorio se llama. Donde se retrata el fenómeno urbanístico y se pasa revista al país. De la Edad Media se hacen películas de cruzados (salvo Vicente Aranda, claro, que encuentra siempre el pretexto sadomaso necesario para ver en los Reyes Católicos los protagonistas de algún gang bang). De qué se van a hacer películas ahora? Por delante de la maquina pasan todos. Desde el concejal al sepulturero del pueblo. Todos consentían con el mangoneo. Unos porque sacaban tajada. Y otros esperando pacientemente el momento para beneficiarse de él. Un putiferio. Pepe Sancho está comedido, en permanente mala ostia. Salen rusos malísimos y también crees ver entre los protagonistas a los vecinos del segundo, gente muy normal, a los que nunca imaginaste incapacitando al tío del pueblo por un piso en la costa o llegar a casa cargados de bolsas de basura.

lunes, 28 de marzo de 2011

CLASIFICACIÓN: CINCO APUESTAS SEGURAS PARA NO SORPRENDER (I).
Hay pocas cosas tan seguras como la muerte. Eso y que si en cualquier película hay algún papel para Sean Bean, ya tenemos las cartas marcadas, que ya sabemos a quien le toca ser el malo. Antes el cine encasillaba a los actores para algo. Los que vienen ya no se molestan en ser originales.

1. Sean Bean. Lo malo no es que haga el idem. El problema es cuando quiere pasar por bueno y responsable y durante dos horas de película el prota se vuelve loco buscando el culpable. A caballo, al volante de un descapotable o como piloto de avión. Tan dificil es? Lo tienes delante.

2. Peter Sargsgaard. No actua solo. Normalmente hace trabajos en equipo con Sean Bean. Suelen aparecer juntos. Haciendo el mismo papel. Destripando anticipadamente los finales. Nunca va de cara. Raro será que lo veas sacando pecho a la camara, presumiendo de lo malo que es. Se trata de enrollar con la tía protagonista, gana sibilinamente su confianza, le tapa los pies con una manta y luego te la mete por la espalda. Tan dificil es que no trabajen juntos? Los tienes delante...

3. Jennifer Aniston. Cuando Meg Ryan salió del quirofano echa un fiambre, supo que venía su momento. Lo único que la separa de la inmortalidad adolescente en la que encarnará papeles intrascendentes haciendo el chorras es que le dé por emular a aquélla y le de por tirarse al botox o a la droga. Ha caido en gracia (Brad Pitt tiene algo que ver con esto) y si mantiene sus labios y sus pómulos intactos aspira a ser la víctima perfecta de los dos primeros.

4. Ashton Kutcher. Todavía está en la universidad. Camino de superar a Alejo Sauras y Fran Perea. Sería perfecto para un posible remake usa de los Serrano. Mientras le buscan un rol que encaje mejor con su edad, puede seguir sacándose nuevas titulaciones, formaciones profesionales, posgrado. Terminará por creerse más listo de lo que es.

5. Drew Barrymore. La tía fea de la familia. Acaba de estrenarse en el papel y le quedan cincuenta años por delante. Nos la quisieron meter por guapa cuando daba pavor mirarla. Ahora que ya ejerce de lo que realmente es temo que nos vamos a hartar.

domingo, 27 de marzo de 2011

UNA VEZ HERMANOS.
Me he respigado viendo Once Brothers (Hermanos y Enemigos, en su traducción al español), el documental que recupera la relación entre dos jugadores yugoslavos de baloncesto, Drazen Petrovic y Vlade Divac, separados por la guerra. El tema no es nuevo. Tampoco la manera facilona de abordar el asunto. Divac tiene todo el derecho del mundo a contar la historia cómo le salga de la polla, ya que para eso alumbra la idea y pone la pasta para sacar adelante el documental y se le deben permitir las licencias innecesarias con las que se pasea por la historia. Tampoco es Michael Moore, cuidado. El caso es que dan respigos, sí. Me duele ver los pormenores de una historia que nunca imaginé y recuperar los rostros de sus protagonistas, veinte años más tarde, marcados por la huella de la desgracia y del tiempo. Eran todos muy buenísimos. La caña. Cada uno más. Croatas o serbios, da lo mismo. Nunca se habló en 1.990 del incidente de la bandera. Salen Bill Fitch o Clyde Drexler, increible. Adelman asume la responsabilidad exclusiva de los pocos minutos que Drazen disfutó en Portland y en un momento del documental, cuando pasea taciturno por Zagreb, camino a la casa de los Petrovic, un amable croata le recuerda su papel en la historia y llama carnicero a Divac. Baloncesto y política. Curioso. Y un documental para contarlo, mucho más. En la foto que descansa junto a su lápida se ve a los dos abrazados, en la celebración de las últimas canastas que compartieron bajo la misma bandera, ajenos a lo que a cada uno aun le quedaba por delante.

martes, 22 de marzo de 2011

AHORA, GADAFI.
Todo el mundo tiene una foto hecha con Gadafi. Era como el disneylandia aquel de la política, donde escoges el famoso que prefieres y te pides la foto, que no había entonces político que no viajara alguna vez a Libia a por unas garrafillas de gasolina y de paso se hiciera la foto souvenir con el dictador. Como la excursión por la sala de trofeos del Bernabeu o la visita al Congreso. Peor que una foto es una invitación de boda o un tratado bilateral de cooperación. Todo el mundo tiene una foto vestido de camisa azul. O un padre que fue ministro con Franco. Ahora tododios vende armas a tutiplen y no tiene en medio Africa dictador con el luego se pueda pelear sin exponerse a que alguien se lo recuerde. Y todos quieren lo mismo. Todos salvo Llamazares y los del BNG. Moverse por el planeta quemando aceite. Se olvida muy pronto la foto o el tratado y se subvierte la realidad con un soplido tenue, como el que aparta cuatro pelos de una mesa, esperando que nadie se acuerde de aquello. Los cajones se llena estos días de documentos comprometedores. Al fin y al cabo, te consuelas, todos se han hecho la foto y, como tú, fingieron ser felices en el preciso instante en el que se la hacían.

miércoles, 16 de marzo de 2011

NO TE ENTUSIASMES TANTO.
Con lo que está cayendo en Libia y Japón, lo que son las cosas, apenas nadie se acuerda ya de la serie de Jorge Sanz. Sí, aquella misma. Recuerdas como se llamaba? La del canal plus. Duele pensar que nadie tengo un ratito para acabar el día con Jorge Sanz en la cabeza. Fantaseando con la escena de Valentina. O la de Amantes. Que no quede una carpeta o una habitación sin un misero decímetro cuadrado esperando por él, donde colocar una foto suya, o un jersey donde hacerle un hueco a un pin. No te hablo, por consiguiente, del mundo del bussiness, el espectáculo y esas mamadas, donde antes estarán pensando en llevar al cine la historia de los mineros chilenos y algún remake de alguna serie española sobre la guerra civil. Luego, ni te cuento la segunda parte de la regla de tres. Lo que debe de pasar por la cabeza del pobre Jorge. No sólo te recuerdan despertándote en una sofá o en el primer peldaño de alguna escalera, después de meses sin cobrar, con un orzuelo en el ojo. Ponte a rodar media docena de capítulos más para que el mundo se quede con otra idea tuya, se olvide de una vez por todas de Larry David o, que coño, que por lo menos se acuerde periódicamente de ti.

martes, 15 de marzo de 2011

VENGAN LOS JETILLAS: EDUARDO CRUZ. UN COMETA EN EL CIELO.
Estamos siendo testigos de un acontecimiento excepcional. De los que ocurren cada ochenta o noventa años. Como los cometas o los eclipses totales que se ven con gafas 3-D a medio día, cuando te estás tomando una caña en el bar y sales y de repente es de noche. Pues lo de este chaval es igual. Un día no lo ves. Y al día siguiente, en menos de 24 horas, sin tiempo para cogerse un autobús o hacerse un hombre de verdad, que se ha sacado nosecuantos discos y que es la pera. Canta como los angeles (habrá que oirlo, eso es otra) y lleva el talento adherido hasta en la punta del capullo. Y encima es hermano de Penelope Cruz y de la otra, Monica, que también es hermana de la primera y como éste último han conseguido todos abrirse paso a pesar del pesadísimo corse que supone para un artista el apellido y los prejuicios. Ahora parece que ha superado una nueva cota y se está tirando a Eva Longoria, con gorro y todo, en plena caida libre, aun en estado de shock. En el buscador de google aparece como el primero de los Eduardo de la lista. La subida de la semana? Que dices, Fernandisco. De la decada.

lunes, 14 de marzo de 2011

NO ME HABLES DE REACTORES.
La fatalidad ha querido que los reportajes en Asia-Pacífico (de donde es correponsal hace unos meses) le sorprendan a Almudena Ariza como caidos del cielo. Es un decir. Vienen al continente de todas partes, por agua y tierra, y no dejan que la tía se tome un respiro. La ves a pie de cuneta, testigo del tsunami, haciendo cálculos, como si fuera el sorteo del niño, para ver donde va a caer el próximo. No ha escogido mala zona. Lo dicen los expertos del tema, que ahora salen como las culebras en los días de agosto, cuando hay nube, hablando de energía y sostenibilidad. Si cobra por noticia se hace de oro. De otro manera, lo de ser reportero es lo que tiene. A Rosa María Calaf me la imaginaba tomándose un wishky con algún japonés de un hotel de alguna cadena importante, al lado de Bill Murray, escuchando el sonido de un piano. Ahora enciendes la tele y la ves a ella, hablando de reactores, pronunciando con dificultad los nombres de los pueblos desolados que han quedado para nada. Habla el coordinador de IU. Explica él también lo que sabe de reactores. Me acuerdo de la canción de Richi y la encajo en la noticia como la piel de una de esas culebras, como si se tratara una banda sonora.

domingo, 13 de marzo de 2011

LOS CHICOS ESTÁN BIEN: LA FAMILIA QUE MOLA.
Cada año nos vienen con el mismo cuento. Pasa el tiempo y pareciera que las historias se repiten y que no queda lugar para meter algo de originalidad o frescura en lo que llega a los cines. Se multiplican por dos las películas nominadas a los Oscar y se divide por la misma cifra la cuota real de calidad o ingenio. Se aprovechan de ello. De que la progresía demanda periódicamente (cada mes de febrero) una historia de ésta light que no haga daño a nadie y de que no hay películas suficientes, no nos engañemos, que los grandes estudios tengan para cubrir la lista de candidatos. Porque no se trata de que las madres sean lebianas o de que los chinos vivan hacinados en un almacen, calentados a duras penas por estufas de saldo. Las variantes son mínimas, cada vez más imperceptibles dentro de la solidez de ese discurso que se han currado en los últimos años, moldeado con desgana entre la mediocridad y el hastío. De Los Chicos están bien se salva el papel de Mark Ruffalo y un par de gracietas. No funciona como comedia porque el tono es muy alto. Y cuesta pensar en la historia de esta familia desestructural, que será como Lisa Cholodenko convenció a los productores para meterse en este jardín, como un drama creible.

viernes, 11 de marzo de 2011

MOLINOS Y GIGANTES.
En nueve de cada diez fotos Ettore Messina aparece con gesto de enfado. De mala ostia. No sé el recuerdo que guardará el siciliano de su paso por Madrid. Pero el que nos queda a los que lo esperabamos durante tantos años con tanta gana y asistimos atonitos a la noticia de su dimisión y le vemos ahora marchar, entre cuatro excusas de mierda, como si nada, es parecido. De bronca permanente. Contra los jugadores, sus incomprensibles decisiones y contra el mundo. Ha pasado ya una semana desde que saltó la noticia. Desde entonces, muchas ocurrencias y comentarios interesados. Lo de siempre: los que antes le daban caña en la prensa ahora buscan culpables a su marcha. Y los que lo mismo, pero al contrario, pues eso, que el ciclo de Messina en el Real había terminado.

Las palabras repetidas se convierten en un discurso. Desarticulado. Pero un discurso. Se habla mil veces del interés en competir y todo ese rollo y hay gente que termina creyéndoselo. Nunca se han diferenciado suficientemente bien los conceptos. Será por el dominio de la lengua que a lo mejor se debería de pedir a cualquier entrenador del Madrid, no es lo mismo ganar que competir. Ni tampoco intentarlo que conseguirlo o aparentar esfuerzos en vano por lograrlo. El Madrid ha competido siempre, hasta ahí podíamos llegar, incluso en Europa, en los peores tiempos de Imbroda y salvo puntuales excepciones, se ha medido contra cualquier equipo como le permitían las cicunstancias. En esta sección siempre hubo figuras, jugadores mediocres, tíos conflictivos, americanos de saldo y gente deprimida. Algunas veces coincidían en proporciones distintas y se ganaba una liga o te eliminaban en la ULEB sin bajarte del autobús. Cuando se viajaba por carretera, claro. Ahora es otra cosa.

Se ha multiplicado por cuatrocientos el presupuesto y se ha fichado lo que se ha querido. Esa ha sido siempre la impresión. Se descartaron jugadores. Se hicieron apuestas arriesgadas y se arruinaron las seguras hasta convertirlas en fiascos. La realidad empujó a competir, esa palabra, en una realidad alternativa por donde transitaba el Barcelona, he perdido cuenta de las palizas, y se bajó el listón para no convetir en fracaso lo que resultaba un deber inexcusable, ser segundo o llegar a un final apretado contra el Meridiano Alicante o el Blancos de Rueda para aparentar lo que durante año y medio no se consiguió, ser un buen equipo.
Los resultados no deben de impedir ver el bosque. De vaivenes. En el juego y en los despachos. Nadie se preocupó de que se pirara Maceiras. Ni dio ningún valor a la llegada de Juan Carlos Sanchez. El discurso principal, el deportivo, padeció siempre de los mismo volantazos. Se arruinaron a Velijkovic o a Kaukenas. Se precipitaron fichajes que luego se quitaron de en medio sin pudor. Lo último es lo de Garbajosa. Pero están Vidal, Bullock o Reyes, sin orden de importancia. Nadie tiene muy claro su papel en esta función y no disimula tampoco en que no pueda evitarlo.

Y ahora, qué? Se queda Molin. Dicen que todo es cuestión de pasta. Que vendrá Pepu Hernández. Y que se repetirá la misma historia porque de lo que se trata parece ser que es de eso precisamente. De cambiarlo todo para que todo siga más o menos igual y cuando llegue Messina a la Caja Mágica haya pancartas pidiendo su vuelta y alguien fantasee entonces con lo que el italiano hubiera podido hacer si le hubieran dejado, se habrá olvidado todo y ya nadie se acuerde de sus pirulas y sus desplantes. Nunca antes un entrenador había dimitido en esta sección. Ferrandiz se marchó cansado. De ganarlo todo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

VERANEANTES.
No se había hecho todavía ninguna película como ésta. De las de la guerra civil, a patadas. Pero de éstas, no. Nada de nada. De los veraneantes que llegan al pueblo cada mes de julio a liarla gorda, se dejan ver con las guapas del lugar y se hacen amigos, que también farda, con los golfos del pueblo. Toda la vida hubo de esto. Los madrileños, decía un amigo mío por aquí. Era verlos y se volvía loco. Otra perdía el culo cuando les vislumbraba la matrícula. Se decía que eran unos jetas porque se aprovechaban de eso mismo, de vivir muy lejos y no tener prisa por pasarse por ventanilla a pagar las multas, las de velocidad o los embarazos esos no deseados. Como en la peli. Gracias a Primos me he enterado de que Sanchez Arevalo pasaba sus veranos en Comillas. Y que tampoco es un mal director de comedias. Ya salen las referencias por ahí, que si Blake Edwards, que si el otro. Los veraneante ya tienen gracias a él su película. No me esperaba nada malo.

lunes, 21 de febrero de 2011

BLAKEMAN.
En ese punto en el que nada importa lo que hagas porque todo el cupón ya está bendito de antemano no hay mucha gente. Media docena. No es fácil, claro. Haces lo que te da la gana. Acumulas méritos y luego los rentas, te puedes tirar a la bartola o asistir como espectador a la función, demostrando un poco más de clase que el resto, camuflando tus intenciones detrás de un disfraz, un personaje o todo el circo mediático que recubre de mierda a una celebridad. Da lo mismo. Te puedes tirar un pedo y esperar los aplausos. Que llegarán. Y todo esto para decir que me parece desmedido lo de Blake Griffin. Que existía baloncesto antes de que el tío naciera, llegara a profesionales o saltara por encima del coche el otro día, un mate original pero bastante flojito, que no hace más que corroborar punto a punto, movimiento a movimiento, cada letra de lo escrito.