domingo, 24 de julio de 2011

QUERIDO ALBERTO.
A todos les gusta mucho decir eso de que la etapa fue como las de antes. Son ganas de decirlo. Aunque no sea así, la verdad. Porque las etapas de antes nunca vuelven y lo unico que permanece entre todos los que se apresuran a decirlo son simplemente eso, ganas de tener presente en la memoria aquello que ocurrió cuando la memoria ya falla y lo único que queda son la remotas posibilidades de repetirlo. Bajaba en el coche de trabajar, escuchando a Javier Ares. Habian comenzado la ascensión al Telegraph. Qué palabras: ascensión, Telegraph. Lo dice con tanta fuerza que dan ganas de volver a coger la bici. Hacía años que no escuchaba la retransmisión del Tour en la radio, supongo que tuve que haber imaginado que Ares seguía al frente de todo el equipo de Onda Cero, sigue siendo el mejor en lo suyo, o pude haber interpretado aquéllo como un signo: las tardes en la playa, la radio en el coche, los comentarios de Javier Minguez (aunque éstos ya fueron posteriores a la época que primero me viene a la cabeza). Alberto Contador recuerda bastante a Perico. Ambos padecen ese grado de infortunio suficiente que les acerca a una categoría intermedia entre la divinidad y el resto del pueblo. Gusta más que Indurain, tan perfecto. Dicen que se recuerda primero el palmarés, luego el resto. Y una mierda. Las etapas de los Alpes en el tour que se termina (la pajara, la proeza inconclusa) son desde hace dos dias historia viva del recuerdo.

jueves, 21 de julio de 2011

LA GUERRA INTERMINABLE.
Con la Guerra Civil, como con Media Markt o Telecinco, ya no sabes a que atenerte. Aniversarios todos los años, nadie da más. Siempre hay una razón para el recuerdo, la efemeride más chorras o el libro que repasa lo que ya repasaron antes otros doscientos libros, igual de malos que él, y en ésas (fiestas y coleccionables) se nos pasa la vida, celebrando el día del ahorro, el bombardeo de Gernika o conmemorando en privado el ciento cincuenta cumpleaños de Negrin. Ahora llega el alzamiento y nos vamos a hartar. Por fascículos. En 3D. No se han hecho películas suficientes sobre el tema. Luego dicen de Vietnam. Siempre queda un nuevo motivo para volver sobre el asunto y preguntar a los niños de la guerra lo que tienen que decir. Aun no se ha rodado ninguna que se haya ambientado en Cataluña, vamos a ello, buscamos a tres caras conocidas y cobramos la subvención de turno, si sale Sergi Lopez, mucho mejor. Podrían ser originales, coño. Está bien la historia de Pan Negro. Ambientada en alguna Guerra Carlista o en Vietnam habría sido la leche. Sin curas y sin fachones abusadores. Helicópteros sobrevolando Hanoi.

sábado, 16 de julio de 2011

PREPARADOS PARA TRIUNFAR.
(Arcade Fire en la explanada del Guggenheim)
Lo tienes. Lo disfrutas y le sacas rentabilidad. O no lo tienes. No hay término medio en esta industria tan puta. Arcade Fire presentaron su tercer disco en Bilbao. El punto trágico en el que siempre se quiere comenzar a ver la repetición de una fórmula que obtiene beneficios por vías distintas a las que le permitieron consagrarse entonces con Funeral y auguran su éxito comercial y, siempre pasa lo mismo, aunque no sea cierto, su casi segura muerte artística. Se premia la originalidad, dicen. Los saltos con piruetas y la caida libre. Y cuesta pensar que la altura de los ejercicios posteriores llegue a la de aquéllos. El lugar del miercoles fue el mismo que ocuparon Bjork, Smashing Pumpkins o Red Hot Chili Peppers en su día (cada uno en puntos muy distintos de sus carreras, es verdad), en la explanada del Museo, junto al Guggenhein. Casi seis mil personas. Cuatro días antes de que su actuación en el FIB les consagre como la mejor propuesta alternativa de los últimos cinco o seis años. Abrieron con Ready to start y machacaron una hora y media excasa de concierto con sus mejores trallazos: Keep the car running. No cars go. O Neighborhood #2. Win Butler sudó bien su americana. La peña se cambió los instrumentos una docena de veces, que es algo que gusta mucho al público, y exhibieron un sonido discretito pero un montaje audiovisual súblime que pronto les llevará a llenas estadios y a meterse los codos con Coldplay, con la gente coreando sus canciones. Hasta ahora toca disfrutarlos. Lo que venga, no nos va a pillar de sorpresa.

viernes, 15 de julio de 2011

LA POSTAL DE JULIO.
Ahora ya se acaban. Pero cada año llegan y siembran de cotidianeidad la semana con la misma historia. Los encierros comentados por especialistas. Las moñas sin control. El recuerdo a la habitación donde Hemingway se liaba sus petas o se inspiró para camelar luego con palabras a alguna camarera. No molestan ni transpiran. Inoloros para ver por la tele o seguir en la radio. Salen las reporteras con el pañuelo al cuello y las tias se suben a hombros de maromos a los que no conocen para enseñar las tetas. Parecen las estampas de los calendarios de artis mutis, pintores con el pie. Qué hariamos todos sin los sanfermines.

miércoles, 6 de julio de 2011

LA ROJITA.
La cuestión no es si Russian Red es o no de derechas. La cuestión, el problema principal, es ver que dice Zack de la Rocha de todo esto y preguntar a los listos de el País que se cascaron el reportaje si habría un hueco en el Tentaciones de los viernes (creo que ya no se llama así) para cubrir con un cuestionario donde se ponga a prueba la hombría de la peña y se dejen claras cosas tan importantes como para que no se pueda estar un segundo más sin ellas. Nadie dice si Nacho Vegas dice si estaría dispuesto a cantar junto a los de Triana Pura en un mitín del PP aunque por sus razonamientos se intuyen sus respuestas. Conoce Zazk de la Rocha a Russian Red? sabe acaso quien es Norma Duval? Se rompen todos las bragas cuando les hablan del capitalismo pero nadie pone pegas a tocar en festivales cerveceros financiados por la misma mano de la que luego histéricamente reniegan. Que pena ver reducido el asunto político a toda esta mierda. Llegará el día, decía nosequien, que hasta por el color de los calcetines se va a conocer el perfil de la gente. Ahora que todos compran la ropa en el mismo sitio, ni calcetines ni nada. Hay que dar voces y hacerse notar para dejarse ver.